Hacía ya casi un año no actualizaba el Blog y encontré entre mis archivos un relato corto que tal vez no está escrito en el "tono" acostumbrado de ISABELA, pero de igual forma hace parte de su historia.


Mis poros se abren sutilmente a sus caricias.

Mi piel se transforma dulcemente ante su roce.

Usted definitivamente ha roto los esquemas y me ha dado el gozo de sentirlo en mi... Y yo, ahí, estremecida por su aroma, grito de placer, de emoción!

Usted hace que me sienta mujer, una mujer diferente, despeinada y alborotada, menos controladora y más apasionada.

Con su sabor indescriptible, pero adictivo, me alimento y calmo la sed producida por el cansancio.

Cuando usted está en mi, no hay palabras en mi mente, simplemente el placer se apodera de mi y lo siento tan profundo que mi grito se apaga.

Su sudor y su aire hacen parte de mi sangre.

Es usted quien con su mirada y con su lengua me transforman en otra mujer.